El colectivero que emociona a todos al cargar en brazos a una mujer con discapacidad

El colectivero que emociona a todos al cargar en brazos a una mujer con discapacidad

La imagen fue tomada por un pasajero y se viralizó en las redes sociales; la historia del chofer Marcelo Castrogiovani que considera su trabajo “un servicio público”

Marcelo Castrogiovani es chofer de la línea 68 de la empresa Coniferal de colectivos. Para él, su trabajo es un servicio público. Y es por eso que todos los días carga en brazos a una mujer discapacitada para que pueda subir y descender de la formación, ya que el vehículo carece de rampas. Su gesto es admirado por todos los pasajeros, que subieron las fotos de Marcelo a las redes sociales y su historia se volvió viral en todo el país.

Todos los días, Micaela Belén Juárez se toma el colectivo 68 para ir a trabajar. “Tengo que agarrar al mismo chofer porque sino los otros no me dejan subir”, relató a Cadena 3. Cuando coincide con el recorrido del colectivero Marcelo Castrogiovani, logra llegar a destino. Marcelo la carga en brazos desde la parada y la lleva a un asiento. Y, cuando llegan al trabajo de Micaela, prepara la silla de ruedas en la calle y la baja del colectivo.

“Me toca hacerlo y lo hago con gusto. Me encanta manejar y ser chofer, y algunos entendemos que esto es un servicio público y tratamos de hacerlo lo mejor posible. Soy un privilegiado porque me pagan por hacer lo que me gusta”, contó Marcelo a Cadena 3.

“Lo hago de corazón y colaboro con la sociedad desde mi lugar”, detalló en TV10 de Córdoba.

Admiración mutua

Micaela, la mujer discapacitada que viaja en el colectivo al centro de Córdoba para trabajar, considera que el chofer “es un amigo”. Ella tiene un microemprendimiento de comida y viaja al centro de Córdoba a venderla por la calle. Los pasajeros están maravillados con el gesto diario del chofer.

Sin embargo, Marcelo Castrogiovani también se sorprende con la vida de Micaela Belén Juárez. “Me saco el sombrero porque ella va siempre con una sonrisa y una actitud positiva. Nosotros andamos con mínimos problemas y no valoramos la salud”, reflexionó.

Y concluyó: “La diferencia entre un buen día y un mal día es la actitud”.

 

Fuente:

Diario La Nación

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