Choferes de colectivos: los ojos curtidos que nadie ve

Viven estresados de tanto timbrazo, insultos y queja. Muchos llevan las secuelas marcadas en el cuerpo. Todos están expuestos como pocos a la delincuencia. Y nunca se detienen. La vida según los hombres que te llevan a destino. Una crónica de caminos cíclicos. La garita es un refugio. Es la única que está en la Plaza Roma. Es un cubo que mide lo mismo que un baño químico: poco más de dos metros por un metro quince de ancho. Desde las dos ventanas que le intentan dar una inútil entrada de aire se ve a alguien. Tiene algunos papeles en … Sigue leyendo Choferes de colectivos: los ojos curtidos que nadie ve