Londres pone en circulación el autobús autónomo

Londres pone en circulación el autobús autónomo

El vehículo está controlado por un ordenador, aunque a bordo está una persona que puede pararlo si es necesario.

Alcanza velocidades de hasta 16 km/h y tiene capacidad para transportar a cuatro personas.

Harry, así se llama este minibús autónomo, ha estado funcionando de forma gratuita en el barrio londinense de Greenwich, cerca del Arena O2, circulando entre peatones y ciclistas.

Un centenar de londinenses ha participado en un programa piloto para probar un autobús sin conductor, que podría introducirse en Londres en 2019. Los impulsores confían en que dentro de dos años se pueda utilizar habitualmente este medio de transporte en la península de Greenwich y que pueda ser implantado también en otros lugares.

El minibús, de nombre Harry, circula a una velocidad de 16,1 km/h y está diseñado para detenerse si detecta un obstáculo en su trayectoria. Durante las tres últimas semanas que ha durado el ensayo ha sido controlado por un ordenador, aunque una persona cualificada ha acompañado a bordo a los pasajeros. En concreto, cuatro pasajeros por cada trayecto.

Subite a ‘Harry’, el pequeño autobús público y autónomo que comenzará a operar en Londres

Harry, que no tiene ni volante ni pedal de freno, funciona gracias a cinco cámaras y tres láseres que le facilitan la circulación a lo largo de 3,2 kilómetros de la ribera del río Támesis, paseo también utilizado por peatones y ciclistas. El aparato puede ver hasta a 100 metros de distancia, frenando automáticamente si detecta un obstáculo en su camino.

Harry ha estado funcionando de forma gratuita en el barrio londinense de Greenwich, cerca de la Arena O2, donde ha ofrecido servicios dentro de una ruta preestablecida. Oxbotica, la empresa que ha desarrollado este pequeño autobús o pod autónomo, ha asegurado que su trabajo se ciñe todavía a “un entorno peatonal”.

El servicio ha estado dentro de una especie de beta abierta de tres semanas, transportando a más de 100 personas, lo que ha servido para recoger información valiosa de los pasajeros ante esta nueva tecnología. “Muy poca gente ha probado un vehículo autónomo” y Harry ha permitido que “puedan hacerlo”, ha afirmado el director ejecutivo de Oxbotica, Graeme Smith.

En otras palabras, la idea es ir ganando la aceptación del público respecto al vehículo sin conductor, en pleno debate dentro y fuera de la industria automotriz. De hecho, Harry tiene como objetivo integrarse en la red de transporte londinense a partir del año 2019. Primero a modo de prueba -también en otras ciudades- y más tarde, en 2020, como una ruta más.

 

Fuente:

El Diario

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