Un autobús le quiere ganar la carrera del transporte eléctrico a Tesla

Un autobús le quiere ganar la carrera del transporte eléctrico a Tesla

Un automóvil particular puede mover a hasta 5 personas a la vez, pero un autobús puede transportar a cientos, y estas dos compañías los hacen cero emisiones.

Mientras Elon Musk lucha por suavizar los fallos en la línea de montaje del primer auto eléctrico semi asequible de Tesla, un esfuerzo muy diferente para llevar a las masas vehículos con baterías parece estar moviéndose más rápido.

La empresa china BYD y la startup californiana Proterra compiten por el liderazgo en el mercado estadounidense de autobuses eléctricos, mientras que New Flyer, el fabricante de vehículos público líder en Norteamérica, también busca elevar sus ventas de modelos cero emisiones.

BYD abrió una planta en Lancaster, California, diseñada para fabricar cada año 1,500 autobuses eléctricos, vehículos de carga, montagarcas y camiones de basura, la más grande de Estados Unidos.

En julio, Proterra inauguró su segunda fábrica de autobuses, cerca de Los Ángeles. Dirigida por ex empleados de Tesla, la compañía dijo que suministrará sus baterías de más larga duración al fabricante belga Van Hool, y ha mejorado su tren eléctrico para aumentar la potencia y la aceleración.

Proterra busca destacarse como el líder tecnológico, promocionando baterías de última generación y motores eléctricos para convencer rápidamente a los operadores de tránsito de olvidarse del diesel y abrazar la electrificación.

“Cuando podemos diseñar y construir componentes nosotros mismos obtenemos un rendimiento mucho mejor a precios mucho más bajos, y eso nos ayudará a reducir los costos y aumentar el rendimiento”, dijo a Forbes Matt Horton, director comercial de Proterra. “Serán tan claras las ventajas de la electromovilidad sobre el diseles que la conversación sobre la conversación sobre su conveniencia en el transporte de masas terminará en sólo un par de años”, añadió.

Los autobuses de la baterías han estado en las calles en un número muy reducido y apenas hace unos cuantos años, limitados por los precios altos, gamas reducidas y una pobre infraestructura de recarga. Las mejoras continuas en el diseño de celdas y empaques, así como un mejor software para supervisar y manejar problemas los térmicos, han impulsado el desempeño y reducido los costos desde el rango de 1 millón de dólares por vehículo hace unos años a unos 700,000 dólares hoy. Ese precio es aún mucho más alto que el de un autobús a diesel, que cuesta unos 400,000 dólares, pero los fabricantes de automóviles eléctricos sostienen que el ahorro en combustible y mantenimiento pagan esa prima por adelantado.

El mercado de autobuses de tránsito en Estados Unidos y Canadá es de alrededor de 6,000 unidades al año, según New Flyer, una fracción de los 21 millones de vehículos de pasajeros vendidos en los dos países en 2016. Sin embargo, la electricidad representará una mayor participación en el mercado de tránsito este año, con un incremento de hasta 7% en la venta de nuevos autobuses alimentados por baterías, según entrevistas con ejecutivos de la industria, en comparación con aproximadamente el 1% para los vehículos de pasajeros. Mientras que las ventas de autobús son relativamente pequeñas, tienen un gran impacto: Los vehículos personales suelen llevar uno o dos pasajeros al día; cada autobús de tránsito urbano transporta a cientos.

Musk sostiene que los vehículos eléctricos, idealmente alimentados por energía solar, son una herramienta crítica para reducir las emisiones de gases de efecto invernader. Un número creciente de agencias de tránsito están de acuerdo con él y quieren alternativas al petróleo para minimizar las emisiones. Las principales ciudades de Estados Unidos, incluyendo Los Ángeles, Seattle y Nueva York, intentar dar el salto a modalidades de tránsito totalmente sin emisiones, mientras que Filadelfia, Nashville, Chicago y muchos otros están agregando más electricidad a sus flotas.

“Definitivamente vemos una tendencia que apunta a los autobuses con cero o casi cero emisiones”, dijo el director general de New Flyer, Paul Soubry, a Forbes. “En 2017, el número de eléctricos estará entre 300 y 400. El año siguiente será mayor”.
El cambio en la industria “no será dramático, pero será una evolución y aceptación progresiva de la electrificación”, dijo. A diferencia de BYD y Proterra, que venden sólo eléctricos, ofrece a las líneas de transporte público los motores de combustión interna que mejor se adapten a sus necesidades, dijo Soubry.

La participación de New Flyer en la venta de autobuses de tránsito fue de 45% en 2016, e incluyó modelos a diesel, gas natural, híbridos y eléctricos. Sin embargo, la compañía invirtió recientemente 25 mdd adicionales en su sede de I+D en Anniston, Alabama, donde también fabrica autobuses, para estudiar formas mejoradas de electrificar sus productos, así como tecnología para vehículos autónomos y conectados.

Un autobús de 12 metros de Van Hool CX con motor de combustión que también estará disponible en versión eléctrica de alto rango. (Foto: Van Hool/Proterra.)

Proterra demostró recientemente un paquete de baterías capaz de impulsar a uno de sus autobuses Catalyst por más de 1,800 kilómetros con una sola carga. Aunque ninguna ruta de tránsito requiere el mismo alcance a diario, el nuevo paquete abre la posibilidad de que operadores turísticos, equipos deportivos y músicos de gira vean en los autobuses eléctricos una opción viable, dijo Horton de Proterra.
En su acuerdo con Van Hool, los paquetes de baterías de Proterra serán usados para autobuses de pasajeros de empresas tecnológicas en el área de la bahía en San Francisco, California.

Por su parte, BYD tiene la intención de impulsar las ventas de autobuses eléctricos a sus clientes en Estados Unidos y de ir tras la naciente demanda de vehículos comerciales con baterías, camiones de basura y montacargas, apoyándose en la capacidad ampliada de su fábrica de Lancaster. Con sus ventas en China, BYD se describe como el fabricante de vehículos eléctricos más grande del mundo.

“Con la capacidad de fabricar 1,500 autobuses al año y crear cientos de puestos de trabajo en el proceso, esta instalación es una prueba de que la tecnología verde no sólo es buena para el medio ambiente sino también buena para los negocios”, dijo Wang Chuanfu, el millonario fundador de BYD. Berkshire Hathaway, un viejo inversionista en la compañía, posee actualmente alrededor del 8% de BYD:
“Las flotas de vehículos que se despliegan aquí están llegando a todo Estados Unidos, haciendo que los vehículos pesados de cero emisiones sean la nueva norma.”

 

Fuente:

Forbes

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