Volvo probará autobuses autónomos con tráfico real en Singapur en 2019

Volvo probará autobuses autónomos con tráfico real en Singapur en 2019

El fabricante de autobuses Volvo Buses ha alcanzado un acuerdo con la Universidad Tecnológica de Nanyang en Singapur para la puesta en marcha de un programa de investigación y desarrollo en relación con autobuses eléctricos de conducción autónoma de 12 metros de longitud, según informó la empresa sueca en un comunicado. Las pruebas comenzarán en 2019 sobre dos modelos Volvo 7900.

Volvo Buses señaló que este programa forma parte de la estrategia de la Autoridad de Transporte de Singapur de impulsar nuevas soluciones para el transporte público sostenible del futuro. Para Volvo Group, esta iniciativa supondrá la primera aplicación autónoma en el transporte público, que se espera se a.

La compañía recordó que lleva años investigando en relación con soluciones de conducción autónoma para este tipo de transporte y ya ha presentado prototipos para su aplicación en zonas concretas, como minas o canteras.

El presidente de Volvo Buses, Hakan Agnevall, afirmó que su empresa está percibiendo un interés cada vez mayor tanto en la tecnología eléctrica como en la autónoma en las ciudades de todo el mundo.

“Junto con la Universidad Tecnológica de Nanyang, una de las universidades líderes en todo el mundo en tecnología, y la Autoridad de Transporte de Singapur, ahora tenemos la posibilidad de probar varias soluciones en condiciones reales”, añadió.

Volvo seguirá así los pasos de Daimler Buses, pues la filial del gigante alemán realizó las primeras pruebas con un prototipo de autobús urbano autónomo en condiciones de tráfico real en julio de 2016 por las calles de Amsterdam, donde recorrió 20 kilómetros.

Asimismo, se han llevado a cabo varios proyectos similares con autobuses más pequeños, como el testado por Londres el año pasado o el que opera en Las Vegas (EEUU) desde el pasado mes de noviembre a pesar de su fatídico debut, en el que se chocó en la primera hora de servicio.

 

Fuente:

El Economista

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