Avanza el plan para que Avenida Corrientes sea peatonal de noche

Avanza el plan para que Avenida Corrientes sea peatonal de noche

La Ciudad llamó a licitación para iniciar los trabajos. Los autos no podrán circular de 19 a 2 entre Callao y Libertad. Habrá un cantero central y dos carriles exclusivos para colectivos y taxis.

Es la avenida de la Ciudad con más transformaciones. La metamorfosis está en el ADN de Corrientes. Cuando Buenos Aires no era más que una aldea, se llamó Calle del Sol; en 1738 fue rebautizada como Calle de San Nicolás; en 1808, De Incháurregui; y recién en 1822 recibió el nombre actual.

Cuentan algunos historiadores que fue en homenaje a los hijos de “Corrientes, que abrazaron la causa de la Independencia de la Patria”. En 1936 dejó de ser calle para transformarse en avenida. En avenida angosta, vale la aclaración, porque unos años después sí fue avenida ancha. También tuvo veredas angostas, que luego fueron ampliadas. Pero su gran cambio se verá en algunos meses, cuando se convierta en peatonal: dividida por un cantero, el lado derecho estará destinado a taxis y colectivos, y el lado izquierdo podrá ser transitado por peatones durante la noche.

Las obras de la primera etapa comenzaron en enero y consisten en la ampliación de veredas del tramo que va desde Carlos Pellegrini y Florida. Y en el Boletín Oficial se publicó hoy el llamado a licitación para la segunda etapa, entre Callao y Libertad. La cuadra entre Libertad y Cerrito quedará sin cambios para facilitar el tránsito en la zona del Obelisco.

Será, definitivamente, el cambio más radical de la avenida a lo largo de su historia. En general, los comerciantes y empresarios teatrales están a favor porque piensan que la gente podrá pasear más tranquila. Pero los dueños de garajes están indignados.

Por su parte, el Ministerio de Ambiente y Espacio Público porteño busca con este proyecto darle valor a la avenida y revitalizar “los teatros, librerías y restaurantes. La intervención en el área potenciará ese perfil“, explicaron. Y toman como modelo otras avenidas del mundo, como la Paulista Aberta de San Pablo o la zona de Times Square, en Nueva York. “Creemos que lo mejor que puede pasar es adaptarnos a un uso del espacio público donde hay más cantidad de gente que se traslada en transporte público o caminando”, aseguró el ministro Eduardo Macchiavelli.

 

Vale aclarar que se trata de una peatonalización parcial. Porque la avenida quedará dividida en dos y con usos múltiples. Por la mano derecha habrá dos carriles para colectivos y taxis, sin restricciones horarias y todos los días. En tanto, los dos carriles de la mano izquierda serán de uso mixto: entre las 19 y las 2 serán transitados por peatones, y el resto del día, de manera irrestricta, por vehículos particulares. Lo que dividirá ambas manos es un cantero.

¿Cómo harán los autos que quieran entrar a una cochera o un garaje? Si queda a la derecha, como tendrán que usar los carriles de transporte público primero deberán tramitar un permiso, como pasa hoy en el Microcentro. Si el estacionamiento está a la izquierda, en el horario peatonal tendrán que ingresar por la esquina y a muy baja velocidad, como pasa hoy por ejemplo sobre Lavalle.

La obra que ya se lleva a cabo entre Carlos Pellegrini y Florida contempla la puesta en valor de las veredas y su ensanche a 2,60 metros. Se incorporan áreas de descanso, con mobiliario urbano, y se reconstruyen ochavas, que se hacen más amplias que las convencionales. Además se colocan bolardos, soterrado de todos los cables y obras pluviales. También se nivelan los cruces transversales, lo que obliga a los autos a bajar la velocidad. Y los seis carriles quedarán reducidos a cuatro. También armarán dársenas para carga y descarga, para camiones de caudales, estacionamiento para motos, y paradas de taxis y colectivos.

Para esta segunda etapa se destinará un presupuesto de $131.500.000. Las obras comenzarán en un mes y medio, con un plazo de ejecución de diez meses.

“No tengo dudas de que va a mejorar la avenida. A la gente le encanta caminar tranquila, mirar vidrieras, venir a los teatros. Ahora hay varios desafíos por delante: el respeto por las dársenas. El otro tema, la ocupación del espacio público. El Estado tendrá que estar presente no solo para las obras, sino también para el control posterior”, opinó Rubén, encargado de una casa de CD y libros en Corrientes al 1600.

En cambio Roberto se mostró entre indignado y desconsolado. Es propietario de uno de los garajes mas antiguos de la avenida, ubicado al 1200: “Tenemos más de una decena de empleados y las fuentes laborales son la mayor preocupación. Nadie nos explica cómo vamos a organizarnos para que ingresen los autos en el momento de mayor afluencia. Se piensa un proyecto para beneficiar a la gente y me pregunto por qué nadie contempla que nosotros somos parte de esta comunidad”, le dijo a Clarín. Desde las diferentes cámaras que agrupan a los garajistas también se mostraron preocupados.

 

Fuente:

Clarín

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