Sigue el paro en tres líneas de colectivos y 50 mil pasajeros del Conurbano lo padecen a diario

Sigue el paro en tres líneas de colectivos y 50 mil pasajeros del Conurbano lo padecen a diario

Son la 112, 165 y 243. El conflicto ya leva más de dos semanas y por ahora no hay indicios de una solución. Los usuarios hacen malabares para viajar.

Se cumplen dos semanas y media de conflicto en la empresa Expreso Lomas, una de las prestatarias de servicios de transporte más grandes del Sur del GBA, y la situación sigue en un punto crítico. Y mientras la pelea entre la firma y los choferes no se destraba, los 50 mil usuarios que a diario utilizan las líneas 112, 165 y 243 hacen malabares para cubrir el amplio recorrido que solían hacer con los ramales de esos colectivos.

Vecinos de distintos barrios de Esteban Echeverría, Lomas de Zamora. Almirante Brown y Lanús deben combinar hasta tres líneas o sumar el tren a su itinerario habitual, al tiempo que sigue la incertidumbre de saber qué pasará en el corto plazo con la empresa que -según los trabajadores- estaría a punto de quebrar luego de haber sufrido un proceso de “vaciamiento” durante los últimos años.

Las tres líneas hacen recorridos que atraviesan zonas densamente pobladas. La 112 va desde la estación Lanús hasta el barrio porteño de Villa Pueyrredón; la 165 une Monte Grande con Once, Pompeya y Burzaco (en Almirante Brown) y la 243 une Lomas de Zamora y Monte Grande.

“Vivo en Monte Grande y tengo que viajar todos los días a Once. Lo que antes hacía con el 165 se me convirtió ahora en tener que tomar el tren hasta Constitución y de ahí tomarme un colectivo a Miserere. Un gastadero de tiempo y más plata”, relata el vecino Walter Celiz. Otros buscan líneas alternativas que los lleven a Pompeya y en ese lugar hacen trasbordo con otro colectivo que los acerque a su trabajo. Quienes no viven cerca de estaciones de tren deben tomar un colectivo, tren y otra vez colectivo.

“¿Cómo puede ser que el gobierno no intervenga? Necesitamos una ayuda”, dice Osvaldo, vecino de Monte Grande. Hace dos semanas estalló un conflicto que se venía cocinando desde hace meses en las tres líneas que engloba Expreso Lomas. Desde entonces, los choferes se mantienen en asamblea permanente en la cabecera de la empresa, ubicada en el barrio 9 de Abril de Esteban Echeverría. “El jueves de la semana pasada cortamos el Puente La Noria y luego tuvimos una reunión en el Ministerio de Trabajo. Hablamos con la jueza a cargo de la causa y ella le dio 48 horas a los socios que conforman la empresa para traer los 115 coches que necesitamos para volver a salir a la calle. Ese primer plazo se cumplió el miércoles pasado. Ahora les dio más tiempo: hasta el martes 3 de abril. Para esa fecha deben sumar los colectivos a la flota; si eso no ocurre hay más chances de decretar la quiebra”, explica Patricio Alomo, delegado de los trabajadores.

¿El panorama? Todos coinciden en que es incierto. La situación actual de la empresa, tanto peor. “De 139 colectivos que deberíamos tener, estábamos funcionando con 60. De esos coches todos los días volvían diez rotos. Ya no se podía más. Eso generaba que en lugar de tener una frecuencia de cinco minutos estuviéramos pasando cada 40”, afirma Alomo. Desde la empresa no respondieron a las requisitorias de Clarín.

La raíz del problema, sostienen los delegados, es una puja entre la gerencia de la empresa y la UTA (Unión Tranviarios Automotor). “La gerencia dejó de invertir, sobrefacturó muchos arreglos y vació la empresa. Así llegamos a un punto en el que, por ejemplo, se enviaban 25 coches a arreglar y nunca regresaban”, cierra Alomo.

 

Fuente:

Clarín

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