Cómo será la ampliación del Metrobus del Bajo

Cómo será la ampliación del Metrobus del Bajo

Tras el desalojo de este martes será demolido el edificio Marconetti, la última traba para la obra vial. Habrá carriles exclusivos para 19 líneas de colectivos. Y beneficiará a 250.000 pasajeros.

Con un primer tramo inaugurado en junio de 2017, el Metrobus del Bajo funciona desde Independencia hasta Retiro, conteniendo el tránsito de 30 líneas de colectivos y el flujo de 300.000 pasajeros diarios. La mejora supuso una reducción del 45% en el tiempo de viaje, que en esa franja pasó de los 20 a los 11 minutos.

En estos 2,9 kilómetros que abarca, y en los que se instalaron 25 paradores con cuatro cuadras de distancia entre ellos, también mejoró la circulación de vehículos particulares y taxis, que cuentan con tres carriles libres y uno de detención. Pero la obra está trunca, algo que con el desalojo del edificio Marconetti cumplido promete volver a tomar impulso.

Lo que resta para completarla son 1,9 kilómetros que se extenderán por Paseo Colón y Almirante Brown, hasta la calle Wenceslao Villafañe, en La Boca. 19 líneas de colectivo que transportan a 250.000 usuarios por día utilizarán estas dársenas, y reducirán su tiempo de viaje entre siete y ocho minutos.

El edificio Marconetti era la última traba para ensanchar Paseo Colón y hacer lugar para el Metrobus.

El edificio Marconetti era la última luz roja en el camino del Metrobus. El Gobierno porteño ya había logrado acordar con el resto de las propiedades ubicadas en las seis cuadras entre Independencia y Brasil, entre las que se contaban una sede del Indec, un centro cultural, un predio deportivo del Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados (MIJD), la Escuela Taller del Casco Histórico, un centro de atención de niños y adolescentes, el colegio Isauro Arancibia y el ex centro de detención Club Atlético (el Gobierno siempre aclaró que no lo tocaría).

Ya sin trabas, se espera que la próxima semana se llame a licitación para iniciar la demolición: ese trámite demoraría dos meses, y hacia fin de año estaría terminada la destrucción del edificio. La obra vial demoraría otro semestre, por lo tanto el Metrobus llegaría a La Boca para mediados del año que viene.

 

Fuente:

Clarín

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