De la burla a amenazar la supervivencia del petróleo: el autobús eléctrico no para de crecer

De la burla a amenazar la supervivencia del petróleo: el autobús eléctrico no para de crecer

  • China acumula el 99% de los autobuses eléctricos del mundo
  • Otras países como Reino Unido, Alemania o España se están sumando
  • Por cada 1.000 buses eléctricos se consumos 500 barriles menos de diésel

Los autobuses eléctricos han pasado de ser algo prácticamente inimaginable a convertirse en una de las grandes amenazas de la industria petrolera junto al coche eléctrico. Este tipo de vehículos está revolucionando el transporte en las grandes ciudades con los urbes chinas a la cabeza. El giro hacia lo eléctrico en este tipo de transporte está empezando a pesar en el consumo de combustible diésel, según destacan desde Bloomberg.

Cuando la firma BYD presentó en una conferencia en Bélgica uno de los primeros modelos de autobús eléctrico, “todo el mundo se estuvo riendo de BYD por fabricar ese juguete… y mira ahora a tu alrededor, todo el mundo tiene uno”, comenta Isbrand Ho, director para Europa de la firma china.

En pocos años, los autobuses eléctricos se han convertido en una de las mayores amenazas a corto plazo para el consumo de petróleo. El transporte público se está transformando más rápido de los esperado apoyado por los gobiernos municipales que impulsan las políticas sostenibles con el medio ambiente.

La flota mundial es de unos 385.000 autobuses de este tipo.Los número son impresionantes. China posee el 99% de autobuses eléctricos del mundo, lo que supone que alrededor del 17% de todos los buses chinos funcionan con electricidad.

Según los cálculos de Bloomberg, cada cinco semanas China incorpora unos 9.500 autobuses eléctricos entre todas sus ciudades, el equivalente a toda la flota de Londres.

El consumo de los autobuses

Este movimiento está desembocando en una reducción de la demanda esperada para combustible, porque un autobús con motor de combustión consume unas 30 veces más que un turismo convencional, de modo que el impacto en el consumo de los combustibles fósiles es 30 veces superior.

Por cada 1.000 autobuses eléctricos en circulación, se consumen unos 500 barriles menos de diésel de los que se hubieran consumido con vehículos con motor de combustión.

“Estamos alcanzando un punto de inflexión para este segmento… los gobiernos de las ciudades de todo el mundo están tomando medidas para mejorar la calidad del aire. Esta presión no va a desaparecer y las ventas de autobuses eléctricos van a ser las grandes vencedoras”, asegura Colin McKerracher, director de investigación de transporte avanzado de Bloomberg.

Por ahora, el mayor paso lo ha dado China porque es el país con el mayor problema de polución, con una población creciente y un consumo de energía que crece a un ritmo despampanante.

No obstante, esta tendencia se extiende por todo el mundo. En Reino Unido ya cuentan con 344 autobuses eléctricos o híbridos, en Alemania con 269 y en España 103, por encima de Francia que tiene 75 autobuses híbridos o eléctricos. La tendencia se expande y el próximo objetivo podría estar en los camiones eléctricos.

Fuente:

El Economista

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