Proponen autobuses a gas para ciudad de México

Proponen autobuses a gas para ciudad de México

El uso de autobuses a gas natural podría crecer porque ese combustible es más barato que la gasolina y el Diésel y porque son una opción más económica que los automotores eléctricos.

El sistema de transporte público terrestre en México no está preparado para dar el gran salto a la movilidad eléctrica, pero tampoco va rápido en la adopción de unidades a gas natural, a pesar de que es de los energéticos de transición más económicos y amables con el ambiente.

Por increíble que parezca, el costo de operación de un vehículo a gas natural vehicular es más económico que el de Diésel, el etanol, los híbridos y por supuesto que los eléctricos. Después de los eléctricos que no liberan emisiones contaminantes, los de gas natural son los más ecológicos y le siguen los híbridos de diésel de ultra bajo azufre, los de diésel, los híbridos convencionales, los de etanol y los de diésel convencional.

Y, ¿si son casi igual de limpios que los eléctricos y son la opción más económica y son seguros, por qué el servicio de transporte público a gas natural es incipiente? Las respuestas tienen que ver con el subsidio que se había mantenido por año a los combustibles fósiles (gasolina y diésel), el insuficiente sistema de ductos para el transporte y distribución del gas natural y, por supuesto el magro crecimiento de estaciones de servicio para abastecer el combustible.

Jorge Navarro, Gerente Ejecutivo de Servicios de Soporte de Scania México, señaló que desde hace dos años la firma empezó a desarrollar prototipos de motores a gas natural y combustibles alternativos a fin de generar la demanda de esas unidades en el mercado porque en México sólo hay 26 estaciones de gas natural comprimido, mientras que en Argentina, por ejemplo, hay 22 mil puntos de abastecimiento.

Los vehículos a gas natural de Scania cumplen con la norma Euro 6 que es la más estricta en cuanto a emisiones se refiere; el motor es 10 veces menos ruidoso que el de diésel, son cómodos y amplios.

Sólo en la Ciudad de México serían susceptibles de ser sustituidas 47 mil unidades de transporte público por vehículos a gas natural a través de un plan maestro que ofreciera financiamiento blando. El problema con la capital es la falta de espacios para construir centros de abastecimiento de gas natural vehicular, ya que sólo operan tres y tres en municipios del Estado de México, aunque una opción real, y que ya está en el mercado, son las estaciones móviles de abasto.

Dina, Mercedes Benz y Scania, son algunas de las firmas que ofrecen los autobuses a gas natural. En la ciudad de México, Puebla, Hermosillo, Querétaro, Sinaloa, Monterrey, entre otras ciudades ya circulan unidades de transporte público a gas natural, pero el avance es lento, muy lento.

La opción que tiene Scania para los sistemas urbanos BRT (Bus Rapid Transit) son de 12, 15 y 18 metros de longitud, así como los biarticulados de 28 metros. Ese gran tamaño implica mayor capacidad para pasajeros, lo que significa menores vehículos rodando; son más dignos, más cómodos, generan menos contaminación visual y también menos emisiones dañinas al ambiente.

Los factores que inhiben la adopción acelerada de ese tipo de tecnología son los largos tiempos que requieren los gobiernos y empresarios transportistas para evaluar y también que requieren una mayor inversión inicial y las autoridades y transportistas que usualmente eligen una menor inversión de capital, aunque en el largo plazo el gasto directo e indirecto sea mayor no sólo por los combustibles que utilizan, sino también por los daños a la salud que originan.

Afortunadamente organismos internacionales de crédito y grupos financieros con áreas especializadas en temas ambientales están impulsando el financiamiento a esas opciones de movilidad al tiempo que política de Estado le ha apostado a la promoción y desarrollo del uso de gas natural en la industria, el comercio, las viviendas y como combustible carburante.

El uso del gas natural implica beneficios a la salud y al medio ambiente, por lo que los desarrolladores de las unidades entienden que la tarea no es fácil y que ser los pioneros en el mercado no es una tarea fácil, “pero es una batalla que tenemos que ayudar a solventar”, ofreció el ejecutivo de Scania.

Además de impacto positivo al ambiente y a la salud, los gobiernos y los transportistas deberán tomar en cuenta que el gas natural es 40% más económico que el diésel. En lo que saltan al transporte público eléctrico la opción más rentable es el gas natural cuyas reservas totales en México serían suficientes para abastecer al mercado durante 100 años.

 

Fuente:

Forbes

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