Recorrer América en un bus ecológico

Recorrer América en un bus ecológico

‘Soulfire’ comenzó como un proyecto artístico, que recorre el mundo en un colectivo promoviendo la música y la economía sustentable

A Cooper Morgan le llevó 1 año entero transformar junto a su amigo Przemyslaw Kowalczyk el bus Crown SuperCoach (camión escolar de 1979). En 12 meses tuvieron que hacer planos de planta, quitar asientos, y construir. Con la ayuda de familia y amigos, y utilizando muchos materiales reciclados, construyeron ocho camarotes, una cocina, una parrilla en el techo, instalaron una estufa de leña, y después de mucha investigación, prueba, y error lograron convertir el motor para que funcionara con aceite vegetal usado. Finalmente en el 2009, ‘Dobie’ (así le llamaron a su creación) comenzó a rodar.

Desde hace poco más de 6 años, el bus de 11 metros de largo y 2 metros de ancho, comenzó a recorrer parte de América, funcionando con aceite usado, que recolectan de restaurantes de los lugares han visitado, a medida que van avanzando desde su punto de arranque: Oregón, Estados Unidos.

El bus es la base móvil del Proyecto ‘SoulFire’, una comunidad rodante que busca promover a través de su vivencia, el reciclaje, el arte y la música.

Han viajado alrededor de 20,000 millas con aceite vegetal usado. Más de 100 artistas, músicos, constructores, ingenieros, y cineastas de todas partes del mundo han compartido varias partes de este viaje por el oeste de los Estados Unidos, la mayoría de México, Guatemala, El Salvador, Nicaragua, Costa Rica y Panamá.

Durante los días que estuvieron de paso por Panamá, los 6 integrantes ofrecieron charlas a niños y adultos en el Parque Summit, sobre desechos y reciclaje.

NADA HIPPIE

Contrario a lo que aparenta, vivir en un camión rodante no tiene nada de desorganización, así lo explica Cooper, quien ideo el proyecto y maneja el coloso, que es la base de su trabajo.

‘Tenemos reglas de convivencia no por disciplina, pero sí para hacer la instancia dentro del bus más agradable, ya que el espacio es reducido. Nuestros integrantes fijos varían, hemos tenido de todo y de todas partes, pero antes de invitar a una persona a viajar permanentemente lo evaluamos y vemos las características e interés de la persona. Una de las reglas es que siempre se debe preguntar, hablar con respeto y cumplir con las tareas que se hayan asignado para cada día’, detalla Cooper de 27 años.

Junto a Cooper, en este viaje y desde hace unos 3 años viajan Claudia de Guatemala, Malika, Mark de Inglaterra, Kuba y Andrea, la madre de Cooper de Estados Unidos, quien al quedar cesante en su trabajo, decidió vender su casa y unirse al sueño de su hijo Cooper.

‘Lo mejor de esto es conocer a personas y culturas nuevas. Es la primera vez en mi vida, desde que tengo 12 años que no tengo un ‘trabajo formal’. Nunca viaje mucho en mi vida así que esto es totalmente nuevo para mí ‘, cuenta Andrea.

Viajando Andrea conoció a Claudia, en Guatemala quien se unió al proyecto, ‘como se toma el tequila, de una sola vez y sin pensarlo mucho. Acababa de terminar la universidad y decidí vivir otra experiencia. Viajar de esta forma da la capacidad de evaluar, entender a otros y a ti mismo’, detalló quien lleva unos 2 años formando parte del proyecto.

El bus no cuenta con baño, así que es una desventaja dentro de la aventura. La privacidad también es un tema incómodo, ya que dentro del bus viaja una pareja.

Todos, cuentan entre risas, que lo resuelven ‘escuchando música con audífonos’.

Durante los últimos cuatro años ‘El Proyecto SoulFire’ ha organizado, participado y colaborado en muchos proyectos. Desde talleres de sustentabilidad, foros, y festivales hasta conciertos para recaudar fondos, videos promocionales, y proyectos de música como: el Festival de Aldea Orgánica en México, el Concierto Benéfico Paliacate, Festival Celebrando la Energía femenina en Chiapas, y Viva la Milpa, un festival contra los transgénicos y para preservar la diversidad biológica y cultural en México.

Además se esmeran en promover una vida sostenible dando talleres de Bici-máquinas, instalación de paneles solares, bioconstrucción, la permacultura, entre otros.

A esto se le agrega los videos de apoyo social que han realizado, como la serie de seis videos creada en el 2013 para ‘Primeros Pasos’, una clínica sin fines de lucro que brinda servicios médicos a las comunidades del Valle Palajunoj en las afueras de Quetzaltenango en Guatemala.

‘Hemos logrado sostener el proyecto y nuestra comunidad móvil (desde dos y hasta 20 personas) y también inspirando cambio fundamental en la manera en que vivimos, creciendo esta red y el movimiento hacia un futuro más sustentable’, cuentan actuales integrantes.

 

Fuente:

La Estrella de Panamá

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