La historia del músico ruso que se olvidó una mochila con plata en un taxi y la del chofer honesto que se la devolvió

La historia del músico ruso que se olvidó una mochila con plata en un taxi y la del chofer honesto que se la devolvió

Había tomado el auto junto a su familia en la Terminal de Ómnibus de Retiro.

Cuando el lunes a la mañana Denis y su familia llegaron a la , se encontraron con un clásico porteño. Demoras para ingresar a las dársenas y colas para tomar un taxi. Pasó casi una hora hasta que pudieron subirse a uno: el carrito del bebé y la valija, al baúl; la mochila, adelante. En camino hacia el barrio de Caballito recuperaron la calma y los recuerdos del maravilloso fin de semana que pasaron en Mar del Plata. Bajaron valija, carrito y bebé, pero en el taxi quedó la mochila. Adiós fin de semana largo.

«Recién me di cuenta cuando entré a mi casa. No miramos ni siquiera el modelo del auto, nada. Y estábamos cansadísimos porque el viaje se nos había hecho largo», se lamentó Denis Golovin, músico en la Orquesta Filarmónica del Teatro Colón. Sólo se acordaba de un detalle: el taxista utilizaba la aplicación BA Taxi. Y así fue justamente como lo ubicó.

«Nunca se me hubiera ocurrido quedarme con la mochila. Me di cuenta un rato después, luego de hacer otro viaje y dormir una siesta. Avisé a todos en la parada y también en la aplicación», contó Sergio Arguilez, el chofer. Hace diez años que se convirtió en taxista siguiendo finalmente los pasos de su papá, que trabajó en un taxi durante cuatro décadas.

 

La mochila tenía $ 13 mil, documentos y otras pertenencias de Golovin. En estos años, Arguilez lleva devueltos muchos celulares: «Hoy en día los teléfonos son como un documento de identidad, tienen todos nuestros datos, mucha información. Los dejo prendidos y espero que me llamen. Algunos se dan cuenta rápido y otros no, pasan varias horas hasta que llaman. Una vez dejé a unos turistas en el Malba y después vi que se habían dejado un par de lentes. Volví al museo y los encontré. Esa vez me gané un aplauso de toda la gente que estaba en la vereda, porque ellos me agradecieron a los gritos», contó divertido.

Arguilez tiene 49 años, maneja un Volkswagen Suran, es vecino de Florencio Varela, está casado y tiene dos hijos. Trabaja doce horas por día, de lunes a sábados. «Es raro que tengamos que charlar sobre algo que debería ser normal, que es devolver lo que no nos pertenece. Así fui criado yo y creo que la mayoría», dijo el taxista.

En los últimos meses se recuperaron otros 51 objetos perdidos a bordo de móviles con la aplicación BA Taxi. Entre ellos, estudios oncológicos, tarjetas de crédito y de débito, paraguas, cochecitos de bebé, anteojos, notebooks, documentación, aros, un metro de albañil y un gorro de River. «Hasta llegaron a reclamar una Coca Cola de 600 ml, que también fue devuelta», informaron desde la Secretaría de Transporte porteña.

«Nuestro hijo comenzaba ayer el jardín. Cuando volvimos, nos encontramos con Sergio en la puerta de casa. No podíamos creerlo. Le agradecimos mucho y él me pidió perdón por haber abierto la mochila», contó incrédulo Denis (40), originario de San Petesburgo. Al final, su fin de semana largo en Mar del Plata terminó con un gustito dulce.

El caos de Retiro

Definitivamente, Retiro no está pasando un buen momento. La Terminal de Ómnibus se encuentra en estado de abandono, en penumbras, sucia e insegura. Los usuarios sufren las consecuencias de llegar y partir de esta terminal, que es la más importante del país, a donde llegan 1.500 servicios diarios en temporada. ¿El Estado? Ausente. Los gobiernos de Nación y Ciudad niegan la responsabilidad que tienen sobre ella; se encuentra concesionada a la empresa TEBA desde 1993, cuyo titular es Néstor Otero, quien fue condenado por dádivas al ex secretario de Transporte del kirchnerismo, Ricardo Jaime. Ahora se encuentra detenido relacionado con la Causa de los Cuadernos. Aún así, la misma empresa continúa operando la terminal con una prórroga, que debería vencer en abril.

 

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A esta situación de la terminal, se suma la mega obra del Paseo del Bajo. La zona está intransitable y muchos taxistas -los que no trabajan en la parada oficial- ni se acercan. En medio del caos de Retiro, la historia de Denis y Sergio genera un alivio. «Retiro no es un lugar lindo para llegar -sostiene el taxista Sergio Arguilez-. Nosotros perdemos mucho tiempo entrando a la terminal y los usuarios se enojan con nosotros y con los maleteros Esperemos que las obras terminen rápido».

 

Fuente:

Clarín

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