En Aeroparque los taxistas se resisten a la tarifa prefijada y siguen prendiendo los relojes

En Aeroparque los taxistas se resisten a la tarifa prefijada y siguen prendiendo los relojes

A dos semanas de la implementación del nuevo sistema, los choferes se niegan a aceptar los valores que impone el gobierno porteño

El 12 de marzo pasado se implementó en el Aeroparque Jorge Newbery el nuevo sistema de tótems de la Secretaría de Transporte porteña. El modelo propone que antes de tomar un taxi, el pasajero se dirija hasta una pantalla ubicada a metros de la parada, cargue su recorrido en el sistema y reciba dos tickets -uno para él y otro para el conductor- donde figura el valor exacto del viaje. La finalidad es evitar el cobro de sobreprecios y de la llamada «tarifa fija». Pero esa es la teoría.

—¿Es nuevo esto de los tickets?

—Mirá, ahí no te lo explican, pero yo voy a prender el reloj, para que no haya problemas. Esas tarifas están mal implementadas- lanza el taxista apenas un pasajero sube al auto.

Con ese ida y vuelta breve del que Infobae fue testigo, el chofer apenas se cierra la puerta del taxi, cambia las reglas del juego. «El taxista que sale de Aeroparque no puede prender el reloj», aseguró en la previa de esta nota el propio secretario general del Sindicato de Peones de Taxis, Omar Viviani. Y sin embargo lo prenden. Al final del viaje, los dos tickets muestran una diferencia superior al 50 por ciento.

Se abre la puerta corrediza de Aeroparque y sobre la avenida Costanera Rafael Obligado, detrás de la parada de taxis habilitada, choferes con las manos en el aire hacen señas intentando indicar a los potenciales pasajeros que los tomen fuera del perímetro del aeropuerto. El objetivo es evitar el ticket de la tarifa prefijada.

A pesar del esfuerzo de los agentes de la Ciudad -al menos en estos primeros días de implementado el sistema- por explicar y colaborar con la obtención del ticket, una vez que el pasajero se sube al taxi está solo. En un video que pudo obtener Infobae, se escucha a un chofer asegurar a quien acaba de subir que «las tarifas están mal implementadas», antes de explicar por qué no cobrará lo que dice el ticket del Sistema de Tarifas Prefijadas de Taxis.

«Por ejemplo yo fui a Manzanares, me marcó $177, le dije ‘mirá esto no vale, yo te voy a poner el reloj y después vos ves loco, porque la verdad no tengo ganas de pelear’, me sacan las ganas de todo», se lo escucha  indignarse en la filmación, en la que hace expreso que no respetará la nueva modalidad y prenderá el reloj. «Imaginate que River juega afuera, si juega River acá yo no te puedo meter por Monroe. Tengo que irme hasta la General Paz, volver y quién me lo paga a mí», argumenta.

En diálogo con Infobae Viviani coincidió con el chofer del registro en que «lo que determina el valor prefijado es menor al valor real del viaje». Por esa razón el viernes pasado, tras una reunión de la que participaron los gremios de taxis y representantes de la Ciudad, el gobierno porteño se habría comprometido a realizar un nuevo estudio de la situación. A pesar de esto, el secretario general remarcó que hasta que llegue ese momento los taxistas deberán respetar la tarifa preestablecida y negó que esto no fuera así.

«Nosotros estamos de acuerdo con el tema del tótem, lo que no estamos de acuerdo es con el valor de la tarifa porque no contempla el precio del viaje«, remarcó el titular del Sindicato de Peones de Taxis, y agregó que tras una serie de presentaciones ante el gobierno porteño, este se comprometió a estudiar «un ajuste contemplando el tránsito y los kilómetros».

«Es un tema del software que implementó el gobierno de la Ciudad, lo tendrán que corregir, además hicieron pruebas conjuntamente con nosotros, más de 150 pruebas que demostraron el desfasaje», compartió, y negó nuevamente que a pesar de esa situación existan taxistas que cobren desde Aeroparque con el reloj. «El taxista el viaje lo hace igual porque necesita trabajar, pero están perdiendo plata», sumó.

A partir del testimonio de otro pasajero a este medio, se pudo saber además sobre otro tipo de desviación del nuevo sistema. En base al relato del damnificado habría taxistas que, al ver el precio de la tarifa prefijada y considerarlo bajo, regresan a Aeroparque, dejando al pasajero para que tome otro auto y quedándose a esperar por un trayecto de mayor valor. Esto es posible gracias a que el ticket con la tarifa prefijada tiene un lapso de una hora para ser utilizado desde el momento de su impresión.

Desde la Secretaría de Transporte de la Ciudad, ante la consulta de Infobae, quisieron hacerles saber a los vecinos que detecten irregularidades en las paradas de ascenso masivo, que estas deben denunciarlas al 147 o al mail de taxis@buenosaires.gob.ar. Y recomendaron siempre tomar la patente del vehículo para poder constatar que el servicio se realice correctamente.

Además, precisaron que la sanción que se aplica en este caso es la 6.1.49.2. «No aplicación de la tarifa de taxi vigente»: «El/la conductor/a que cobre por sobre o por debajo del valor de la tarifa que fija el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires para el servicio de taxi, será sancionado con multa de doscientas (200) unidades fijas. Es decir, $4.280″.

En esa línea agregaron que la parada de ascenso masivo de Aeroparque cuenta con una barrera sincronizada a una cámara lectora de patentes con tecnología LPR. De esta manera, todos los taxistas que ofrecen su servicio en este punto quedan registrados.

Uno de los objetivos del nuevo sistema, que se estrenó en Aeroparque pero que durante este mes se esperaba que pudiera trasladarse también a otras terminales como EzeizaBuquebus y la Terminal de Omnibus de Retiro, era combatir la llamada «tarifa fija».

En 2017 Infobae había realizado una informe en donde con una cámara abierta y otra oculta, se mostraba el accionar por el que clandestinamente los taxistas imponían un valor para viajar desde algunas de las principales terminales a distintos puntos.

En esa oportunidad se mostró cómo mientras los choferes decían ante las cámaras que un viaje desde Buquebus hasta el Congreso podía costar «entre $70 y $80», cobraban en realidad casi tres veces ese valor a los pasajeros.

 

Fuente:

Infobae

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