Paseo del Bajo: la última prueba de seguridad, con 12 camiones y 8 micros

Paseo del Bajo: la última prueba de seguridad, con 12 camiones y 8 micros

Controlaron tiempos, señalética y cámaras de la autopista subterránea. Mirá cómo se hizo.

Siguen las pruebas en el Paseo del Bajo, la nueva autopista subterránea de la Ciudad de Buenos Aires, con vistas a la apertura, prevista para el lunes 27 de mayo. Para finalizar con las de seguridad del nuevo corredor vial, este jueves se hicieron testeos de circulación con 12 camiones de diferente porte y 8 ómnibus de larga distancia.

De la prueba participaron 2 camiones bitrenes de 22,40 y 25,50 metros de largo, 1 camión escalado, 3 camiones de transporte de materiales de construcción, 2 con hidrogrúa, 1 volcador, 3 de transporte de carga y 8 ómnibus de larga distancia.

Los vehículos circularon por los 7,1 kilómetros en dirección norte-sur acompañados por vehículos de seguridad de Ausa, ingresando por el peaje de la Autopista Illia en la rama de acceso al Paseo del Bajo.

Durante el viaje se constató la visibilidad del camino y su señalética, se el tiempo de recorrido y el correcto funcionamiento de las cámaras de control de tránsito y seguridad vial, como así también de los carteles indicadores y de los pórticos de Autopistas sin Barreras. La salida: por la que da la Autopìsta 25 de mayo, sentido a Ezeiza.

“El Paseo del Bajo tiene una velocidad máxima de 60 km/h en todo su recorrido, a excepción de las ramas de ingreso/egreso al mismo, en donde se podrá circular a 40 km/h”, informó Franco Moccia, ministro de Desarrollo Urbano y Transporte.

El trayecto posee carteles de señalización vial colocados en los tramos rectos de la traza y en las cercanías de las salidas e ingresos, que brindan información a los usuarios de las distintas direcciones que se pueden tomar y el estado del tránsito en cada zona.

El Paseo del Bajo se extiende desde la avenida Brasil y la bajada de las autopistas Bs. As.-La Plata y 25 de Mayo hasta el peaje Retiro de la  Illia, con un ramal de ingreso a la Terminal de Ómnibus de Retiro y otro que conectará con el Puerto de Buenos Aires.

Tiene 12 carriles: 4 de vía rápida y exclusivos para camiones y micros de larga distancia, 2 sentido al norte y 2 sentido al sur, de 3,5 metros de ancho cada uno. Y 8 para vehículos livianos: 4 de ellos sobre Alicia Moreau de Justo-Antártida Argentina con sentido norte y otros 4 sobre avenida Huergo – Madero con sentido al sur.

Los vehículos pesados y ómnibus de larga distancia podrán hacer este camino en apenas 12 minutos mientras que los automóviles lo harán en 30, mientras que antes tardaban 47 minutos.

La obra de Paseo del Bajo fue impulsada por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y realizada por el Ministerio de Desarrollo Urbano y Transporte de la Ciudad, a través de Autopistas Urbanas S.A. (AUSA).

 

Probaron la iluminación de la autopista subterránea para que los conductores no se encandilen

Cuenta con 1.990 artefactos LED regulables en sus 7,1 kilómetros.

Se realizaron pruebas de iluminación del nuevo corredor vial que une el Bajo porteño de norte a sur, una de las obras clave en la Ciudad de Buenos Aires.

Durante los testeos, tres camiones de carga debieron realizar un recorrido por la trinchera para chequear la intensidad y el orden de encendido. El fin, clave: evitar el encandilamiento de los conductores.

«Estas pruebas muestran las medidas de seguridad con las que cuenta este nuevo corredor vial, cumpliendo los más altos estándares internacionales», dijeron fuentes del Ministerio de Desarrollo Urbano y Transporte de la Ciudad.

Las fuentes oficiales precisaron que los 7,1 kilómetros del trayecto cuentan con 1.990 artefactos LED diseñados «con lineamientos nacionales e internacionales de seguridad vial», de 184 y 320 watts, regulables en intensidad.

Las luces se encuentran ubicadas cada 12 metros en la trinchera y cada 35 metros en la zona de calzada elevada, también denominada viaducto, en columnas de 12 de altura, para que, en caso de necesitar trabajar sobre ellas, no sea necesario cortar la circulación de los vehículos.

«En cuanto al funcionamiento, todo el tendido es administrado por un sistema de telegestión de última generación, que permite operar de forma remota midiendo el consumo de energía de cada artefacto, previniendo fallas y recibiendo alertas de mal funcionamiento«, Franco Moccia, ministro de Desarrollo Urbano y Transporte porteño, a cargo de la obra.

El sistema es alimentado por 2 subestaciones eléctricas, ubicadas en Antártida Argentina y Castillo y en Huergo y Moreno. Además, ante cualquier inconveniente con la red eléctrica, el Paseo del Bajo cuenta con grupo electrógeno propio, lo que permite mantener activa tanto la iluminación como sus señalizaciones, cámaras de seguridad y sistema autopistas sin barreras.

«Habitualmente, al ingresar en túneles o sectores con techo -también llamados ‘trinchera’-, los conductores reciben un fuerte impacto en la visión por el cambio de luminosidad. Este efecto que se da cuando se pasa de plena luz a espacios más oscuros es denominado ‘agujero negro’ y en la persona que maneja se manifiesta en segundos devisión borrosa hasta que los ojos se adaptan a la nueva intensidad de la luz», explicaron fuentes oficiales. Y agregaron que para evitar esto, el Paseo del Bajo cuenta con medidas específicas para cada momento del día.

En la iluminación de día, los artefactos ubicados especialmente en el ingreso de las tapas de la trinchera se regulan para igualar la intensidad de la luz exterior, permitiendo visibilizar el trayecto de manera correcta y sin interferencias. De noche, se encienden los artefactos dispuestos en los laterales de la trinchera, a 5.1 metros de altura, que evitan el encandilamiento.

El Paseo del Bajo se extiende desde la avenida Brasil y la bajada de la Autopista 25 de mayo hasta el peaje Retiro de la Autopista Illia, con un ramal de ingreso a la Terminal de Ómnibus de Retiro y otro que conectará con el Puerto. Tiene 12 carriles: 4 de vía rápida y exclusivos para camiones y micros de larga distancia, 2 sentido al norte y 2 sentido al sur, de 3,5 metros de ancho cada uno. Además, 8 carriles para vehículos livianos: 4 de ellos sobre Alicia Moreau de Justo – Antártida Argentina con sentido norte y otros 4 sobre Huergo – Madero con sentido al sur.

Los vehículos pesados y ómnibus de larga distancia podrán hacer este camino en 10 minutos, mientras que los livianos se ahorrarán más de la mitad del tiempo, tardando casi 20 minutos, en comparación con los 47 que les llevaba realizar el mismo trayecto, siempre de acuerdo con las fuentes oficiales.

La obra fue impulsada por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y realizada por el Ministerio de Desarrollo Urbano y Transporte de la Ciudad, a través de Autopistas Urbanas S.A. (AUSA).

 

Fuente:

Clarin

CELADI

GCBA

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