El viaje inaugural del Paseo del Bajo desde adentro de un colectivo antiguo en 50 fotos

El viaje inaugural del Paseo del Bajo desde adentro de un colectivo antiguo en 50 fotos

Ni el frío, ni la temperatura y menos el día (Domingo) impidió que nos perdiéramos de un evento único luego de décadas de proyecciones pero sin obras a la vista.

El Paseo del Bajo sin dudas fue una obra de ingeniería que logró mantenerse en el tiempo como proyecto hasta que se hizo realidad en 2019.

Para la inauguración, a pesar que ya hubo pruebas y pasadas de camiones y buses de larga distancia y hasta una maratón (el sábado), los autos y colectivos clásicos tuvieron su lugar también, primero con exposición y luego con un desfile.

Luego de la introducción, relataremos como fue el viaje en el interno 43 de la Línea 110.

Domingo a las 7 am donde el mejor plan para cualquier persona es quedarse en la cama teniendo en cuenta una temperatura por debajo de los 18° nosotros emprendimos camino hacia la terminal de la Línea 110, en Villa Martelli, gracias a la colaboración de Eric, Presidente del Museo del Colectivo, el Ómnibus y el Trolebús, hicimos contacto en la semana previa con Jorge, quien era el chofer designado para manejar el Mercedes Benz 1114 carrozado por El Cóndor que posee la Línea 110 en excelentes condiciones.

Como dato interesante, la unidad perteneció a la línea desde 0km en la década del 80 y luego, al renovar el parque automotor fue vendida a un particular. El colectivo funcionó como transporte escolar hasta que hace unos años, el dueño decidió venderlo y la empresa pudo comprarlo nuevamente para convertirlo en su reliquia, la cual dejó de forma idéntica como cuando estuvo en servicio, hasta con su interno 43. ¡Un Lujo!

El punto de encuentro con los demás vehículos fue la Autopista Illia pasando el peaje (mano al centro), donde comienza la bifurcación y los dos carriles para ingresar al Paseo del Bajo. En ese lugar estuvo el primer puesto de control, donde el personal de la organización chequeó los datos de la unidad.

Unos kilómetros más adelante, estaría el segundo puesto de control, donde debimos realizar una larga espera, mientras continuaban llegando autos, motos y colectivos clásicos, todos en fila, pero con una sola condición: Debíamos organizarnos (al menos los colectivos) por año de fabricación, es decir, los más antiguos adelante hasta llegar al último, el cual sería el más moderno. Como detalle, en ese lugar fueron tapadas las patentes con calcos negro y blancos. Esto fue, según los organizadores, para que los lectores que patentes y peajes automáticos no lean las mismas y realicen un cobro o multa (en el caso de los vehículos no habilitados para transitar por el corredor).

El Museo del Colectivo realizó este trabajo de forma prolija y fue acomodando cada unidad en fila india hasta conseguir la caravana ordenada.

Al pasar el tercer control, circulamos solos hasta pasar la Terminal de Retiro, donde nuevamente el personal de la organización indicaba donde debía ir cada unidad estacionada a 45°.

La expo fue creciendo en número de visitantes. Grandes y chicos pudieron recorrer desde los dos carriles mano a la AU Illia (Los visitantes y los expositores quedaban separados por el muro de cemento central del corredor) toda la muestra y se deleitaron con los modelos presentados: Autos de competición, autos clasicos, colectivos antiguos, vehículos militares y hasta camiones de gran porte.

La exposición terminó y los clásicos comenzaron a encender sus motores y a salir a recorrer los kilómetros restantes del Paseo del Bajo hasta salir a la AU 25 de Mayo.

El viaje duro poco, a pesar de la baja velocidad en la que circulaban los vehículos y la fluidez de la traza peo pudimos disfrutar cada momento del paseo…

Sabíamos que esta oportunidad iba a ser única e irrepetible y nos sentimos privilegiados de haber podido realizar un viaje inaugural del Paseo del Bajo en un colectivo restaurado, pero no cualquier colectivo, sino el interno 43 de la Línea 110, una unidad con mucha historia en el transporte público y también escolar y que corrió con mucha suerte: ahora es el más mimado de la empresa y quedará en la historia, junto con los demás vehículos que realizaron el desfile, de haber circulado por una obra tan importante en la Ciudad de Buenos Aires y que utilizarán millones de personas a diario.

Agradecemos a Eric del Museo del Colectivo que fue el motor para contactarnos con Jorge, el chofer designado que tuvo la amabilidad de llevarnos junto con Tito, otra persona de la empresa quienes también disfrutaron del viaje.

A continuación, una selección de fotos del viaje en el colectivo antiguo por el Paseo del Bajo:

Llegamos nuevamente a Villa Martelli y el «Auténtico retro de la 110» fue estacionado junto al auxilio, también en impecable condición.
Terminamos cansados pero felices de haber participado en un evento único rodeados de muchos clásicos y buena gente con la cual conversamos acerca de los temas que más nos gustan…los bondis y la historia del transporte público.
¡Nos despedimos hasta la próxima, que esperamos sea pronto!
Texto y Fotos:
Revista Colectibondi

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