Nuevas medidas reguladoras en la publicidad del transporte público de Londres

Nuevas medidas reguladoras en la publicidad del transporte público de Londres

La obesidad infantil es un tema alarmante y uno de los problemas de salud pública más graves del siglo XXI. Puede ocasionar múltiples complicaciones, además de aumentar el riesgo de contraer enfermedades prematuramente. El acomodamiento a las nuevas tecnologías, la disponibilidad de la comida rápida y la excesiva publicidad que incita su consumo. Estas son las principales causas de esta epidemia, cada vez es más emergente a nivel mundial.

Los anunciantes de este tipo de alimentos fast-food optan por publicitarse en lugares públicos que tengan mucho tránsito. De esta manera pretenden atraer a un mayor número de clientes. La capital británica ha considerado que se incita demasiado al consumo de este tipo de comida mediante su publicidad. Por ello, espera atajar las alarmantes tasas de obesidad y diabetes que están muy presentes en todo el país. Para lograrlo, el gobierno ha considerado oportuna la aplicación de una nueva política que regule los anuncios de comida basura.

Ya no habrá publicidad de comida basura en metros y autobuses

Los carteles para alimentos y bebidas con alto contenido en grasa, sal y azúcar comenzarán a retirarse de las diferentes estaciones de transporte de Londres. El organismo Transport of London, a través de la ley que hoy entra en vigor, retirará cualquier tipo de anuncios que impulsen este tipo de enfermedades. Lo hará en todas las redes y paradas de autobuses, metro y tren operadas por la entidad. También en las carreteras y rotondas. Además de los taxis, vehículos de alquiler privados, ‘Dial-a-Ride’, servicios fluviales y tranvías controlados por TFL. También se incluye el teleférico Emirates Air Line.

El alcalde de Londres, Sadiq Khan, quiere abordar la ‘bomba de relojería’ de la obesidad infantil en la ciudad. Por otro lado, la Asociación de Publicidad considera que la prohibición tendría “poco impacto entre todos los problemas sociales que impulsan la obesidad” y que las tarifas de transporte podrían incrementarse al no haber tantos ingresos publicitarios.

A partir de ahora, los anunciantes deberán tener en cuenta la nueva política publicitaria. Sin embargo, algunos de los anuncios de productos poco saludables podrían permanecer expuestos durante una temporada. Esto es debido a la reserva y firma de contratos que se llevaron a cabo para promocionarse durante largos períodos de tiempo. Las reservas futuras estarán sujetas a las nuevas normas, que tratarán de reducir el abuso del consumo desmesurado de alimentos insalubres.

 

Fuente:

El Ibérico

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