Reventaron colectivo a pedradas y hachazos para robar a pasajeros

Reventaron colectivo a pedradas y hachazos para robar a pasajeros

Tres jóvenes de unos 18 años prepararon una emboscada y atacaron de sorpresa un interno de la línea 188, en Villa Fiorito. Testigos dieron detalles del terrible suceso. Imágenes impactantes.

Tres sujetos destrozaron un colectivo a pedradas y hachazos para robar a los pasajeros que iban a bordo de la unidad de la línea 188, cuando circulaba por Villa Fiorito, partido de Lomas de Zamora. Uno de los acusados tenía un revólver en su poder. El chofer logró escapar y los afectados sufrieron heridas leves.

Los malvivientes de unos 18 años, armados con un hacha, piedras y un revolver, prepararon una emboscada y atacaron a un colectivo lleno de pasajeros en las calles Recondo y Milan, a cinco cuadras de la Comisaría N° 5 de Villa Fiorito. Los afectados advirtieron el asalto luego de que uno de los acusados lanzara un objeto contundente que destrozó una ventana del interno e hirió a un joven de 30 años.

Tres sujetos destrozaron un colectivo a pedradas y hachazos para robar a los pasajeros que iban a bordo de la unidad de la línea 188, cuando circulaba por Villa Fiorito, partido deLomas de Zamora. Uno de los acusados tenía un revólver en su poder. El chofer logró escapar y los afectados sufrieron heridas leves.

Los malvivientes de unos 18 años, armados con un hacha, piedras y un revolver, prepararon una emboscada y atacaron a un colectivo lleno de pasajeros en las calles Recondo y Milan, a cinco cuadras de la Comisaría N° 5 de Villa Fiorito. Los afectados advirtieron el asalto luego de que uno de los acusados lanzara un objeto contundente que destrozó una ventana del interno e hirió a un joven de 30 años.

Uno de los agresores, que llevaba piedras en sus manos, corrió hacia el frente del colectivo y exigió al chofer que frene la unidad. Luego, lanzó dos objetos contra las ventanas delanteras. El conductor, en un acto reflejo, detuvo el vehículo. Sin embargo, al escuchar el grito de los pasajeros, aceleró y escapó.

«Esto no es nada, estoy acostumbrado a pasar por situaciones peores. Cuando logran subir, le roban a los pasajeros y hacen desastres. Tuvimos suerte», dijo el chofer, Fernando Fofa, a los afectados luego del ataque.<br. < p=»»></br. <>

La desesperación en primera persona

Mariela, una de las pasajeras que fue víctima del violento ataque, se comunicó con Crónica y manifestó: «Casi nos matan a todos. Necesitamos una solución». 

La damnificada recordó con detalle el hecho: «me tomé el colectivo este último sábado a las 8 de la mañana y estaba a punto de quedarme dormida, cuando sentí una tremenda explosión».

«La gente comenzó a gritar y a llorar. Había muchos vidrios por el piso del colectivo. Las personas se tiraron al suelo. Al mirar por la ventana, vi a dos chicos que estaban como locos corriendo al lado de la unidad. Uno de ellos tenía un arma de fuego, el otro tenía un hacha. No entendía lo que estaba pasando», continuó.

Agregó: «Apareció un tercer joven con piedras, corrió hacia el frente del micro y le dijo al chofer que frene, mientras uno de sus cómplices golpeaba el colectivo con el hacha». 

«El colectivero se detuvo porque se asustó. Sin embargo, empezamos a gritarle que acelere porque estos chicos nos iban a matar. En ese momento, reaccionó y arrancó. En el ómnibus había mucha gente mayor y, por suerte, ninguna criatura». 

En cuanto su experiencia personal, relató: «En ese momento, solo pensaba en mis hijos y en que no quería morir así, sólo lloraba en silencio y recordaba que cuando salí de mi casa, mis hijos dormían. No sabía si volvería a verlos, fue terrible. Dios estuvo con nosotros. De otra manera, no se explica». 

 

Fuente:

Crónica 

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