El «Ablande», una tradición que en Argentina continúa (Aunque no sea necesario)

El «Ablande», una tradición que en Argentina continúa (Aunque no sea necesario)

Hace muchos años, pero no tantos, los colectivos al salir de la fábrica o concesionario, necesitaban ser «ablandados» para luego entrar en servicio regular. Esto se hacía para poner a punto el motor y tener buena performance durante su vida útil en el transporte público, donde la exigencia del mismo llegaba a sus puntos máximos.

Las familias dueñas de un colectivo o una pequeña flota dentro de una línea de colectivos, cada vez que renovaban la unidad planificaban un viaje para «ir a ablandarlo».  La Basílica de Nuestra Señora de Luján era uno de los destinos favoritos para hacer un ablande «corto» en kilómetros pero una parada obligatoria para todos los creyentes. En muchas ocasiones aporvechaban para bendecir la unidad y rezar por el futuro de sus familias.

La Costa Argentina era otro de los destinos elegidos, pero también el interior del país como Córdoba o Santa Fé también eran «puntos turísticos de Ablande»

Un usuario de Twitter publicó fotos de los colectivos que compraba su abuelo y de los viajes que realizaban. ¡Un documento histórico imperdible e inédito para todos los fanáticos del transporte público!

 

 

 

Como aclara en los posteos, cada unidad okm era un motivo para festejar en familia y realizar un viaje, bendecirlo y disfrutar del momento con los seres queridos. Como perlita, muchos se vestían para la ocasión y soportaban los calores en algunas épocas del año teniendo en cuenta que las unidades no tenían aire acondicionado.

En la actualidad, gracias a la tecnología y las modernas unidades ya no necesitan realizar ablandes de motor, pero muchas familias y componentes continúan con una tradición MUY ARGENTINA de «ablandar» la unidad. Una excusa muy linda para viajar por el país junto a la familia en su colectivo 0 km.

Algunas fotos:

2 comments

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    Coincido con los comentarios! era la excusa ideal para emprender un viaje en familia y disfrutar del «ablande» del colectivo. Me lleva a un motón de años atrás, recordando los ablandes de Bedford, Chevrolet 350, y el último 0km que tuvo mi viejo, el Mercedes 1114. Muchas gracias por la posibilidad de compartir este recuerdo!!!!

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    Siendo muy chico recuerdo haber viajado a Mendoza en un coche de Chevallier, al que supongo que le habían cambiado el motor, o era un coche 0 km.
    Esos viajes eran compartidos las familias de los conductores y la de los propietarios de los coches.
    Muchos viajaban a Mendoza y San Juan y a Córdoba.

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