Transporte en crisis: cada vez hay menos pasajeros en los colectivos en Córdoba

Transporte en crisis: cada vez hay menos pasajeros en los colectivos en Córdoba

  • Esta es la baja en el primer semestre.
  • La tendencia viene desde 2017.
  • Hubo picos de caída de hasta el 10% de usuarios por mes.
  • Hay preocupación en las empresas.

Pablo Ortiz está en el área de mantenimiento de un barrio cerrado. Desde Coronel Olmedo hasta casi La Calera, toma dos colectivos para llegar a su empleo y se las tiene que ingeniar para no estar ajustado a fin de mes. Piensa en volver a la moto, pese a que se recupera de un accidente que tuvo cuando iba a su trabajo. Pagar el boleto complica su economía.

Daniela Getar da clases de acrobacias aéreas. Decidió ir a trabajar en una bici usada que consiguió y dejar los cuatro colectivos diarios que tomaba. Ahora se ahorra más de 100 pesos, aunque para esto debe hacer más de 20 kilómetros por día, algo así como una hora y media en las dos ruedas.

Vanesa Lucero estudia psicología y también dejó de usar el colectivo para ir al quiosco en el que trabaja. Se mueve para todos lados en la bicicleta.

“Por necesidad”. Esta es la frase que repitieron los tres cuando La Voz les consultó por qué abandonaron el transporte urbano. Los tres forman parte de los cientos de cordobeses que ya no suben al ómnibus porque el sueldo no les alcanza para ese gasto mensual (más de mil pesos).

En una tendencia descendente que no se detiene, el número de pasajeros del transporte urbano de la ciudad de Córdoba es cada vez menor. Sólo en el primer semestre de este año, en comparación con igual período de 2018, más de cinco millones de usuarios dejaron de tomar el ómnibus. El dato alarma a las transportistas, quienes entienden que hay recorridos críticos afectados por la compleja situación económica del país. Sobre todo, los corredores que llegan hasta las zonas industriales y de las automotrices, con menos corte de boletos por la suspensión de trabajadores.

Marzo, abril y agosto fueron los meses más preocupantes para el sector, ya que en algunas empresas la merma de pasajeros llegó a ser de casi del 10 por ciento, y tampoco esperan que el panorama sea alentador en septiembre, debido a que la suba del boleto urbano, a 31,90 pesos desde el lunes pasado, también comenzó a ahuyentar a los usuarios.

La Municipalidad de Córdoba difundió la semana pasada, y por unos días, en el portal de datos Gobierno Abierto, las cifras del transporte urbano desde 2015 hasta 2018, cuando el servicio comenzó con la retirada de los pasajeros. En esos cuatro años, se fugaron más de ocho millones de usuarios; incluso, pese a las distintas modalidades de boletos sociales que implementó la administración provincial.

En 2015, se cortaron 179.103.947 millones de boletos; mientras que en 2018 fueron 171.667.404. Estas cifras son totales e incluyen al Boleto Educativo Gratuito, al Boleto Adulto Mayor, y al Boleto Obrero Social, lo que muestra la fuerte salida del pasajero del colectivo.

En el rubro de pasaje completo, la categoría que representa ahora cerca del 80 por ciento de las ventas, la merma fue más pronunciada. En el mismo período, se perdieron más de 15 millones de boletos anuales. De 151.656.180 pasajes a 135.980.392.

Los números más recientes que maneja el Gobierno provincial sobre el sistema de la ciudad, al que tuvo acceso La Voz, también dan cuenta de que este año la salida de los pasajeros del transporte tuvo continuidad, con meses con mayor caída. El número de usuarios en el primer semestre fue de 92.424.864, mientras que en igual período de 2018 fue de 97.631.767, por lo que en total hubo 5.206.701 usuarios menos.

El marzo, por ejemplo, el sistema tuvo 1.692.632 de pasajeros menos y el lapso se convirtió en uno de los meses con mayor descenso. El panorama tampoco es alentador para adelante en cuanto a que se modifique la baja.

Para las transportistas, son varios los factores que impactaron en el servicio.

Para las empresas, la tendencia a la baja no necesariamente tiene que ver con la prestación, sino más bien con la situación actual, que se traduce en menos trabajo en la construcción y en las fábricas, con reducción en las jornadas. Esa combinación impacta de lleno en los viajes.

En Coniferal, por ejemplo, en agosto de 2018 llegaron a recorrer en todas sus líneas 1.544.997 kilómetros y subieron a sus colectivos 5.053.882 pasajeros. El mes pasado, la transportista hizo más kilómetros (1.546.716), pero el número de usuarios bajó a 4.986.827, es decir, un 1,4 por ciento menos.

Los números de Ersa Córdoba y de Aucor tampoco fueron alentadores. Si se compara agosto de 2018 con igual mes de este año, la caída pasó de 4,9 por ciento a 9,7 por ciento, y encendió aún más la preocupación en el sector: algunas líneas llegaron a una pérdida de pasajeros de casi el 10 por ciento promedio. Abril fue otro mes duro, de acuerdo con lo que se explicó desde Ersa, ya que en 2018 en este período la caída de usuarios fue del 1,1 por ciento, mientras que en igual mes de este año fue de 10,2 por ciento.

 

Fuente:

La Voz

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