Golpe a la mafia de los taxis en Retiro: coimas, relojes adulterados y billetes falsos

Golpe a la mafia de los taxis en Retiro: coimas, relojes adulterados y billetes falsos

El operativo incluyó autos secuestrados y allanamientos. Dos de los imputados son miembros del sindicato de choferes y recaudaban el dinero para dejar trabajar a otros choferes.

Relojes adulterados, coimas y billetes falsos. Así operaba la mafia que, en la terminal de micros de Retiro, controlaba a los taxis. La Policía Federal realizó un operativo en el que detuvo a cuatro personas, entre ellas «dos miembros del sindicato», y secuestró a «más de 50 taxis, cuyos choferes quedaron afectados en la causa».

«Los aprehendidos están vinculados a la denominada mafia de los taxis conocida por cobrarle a los conductores para trabajar en la terminal y estafar a la gente alterando los relojes», informó el ministerio de Seguridad de la Nación en un comunicado.

Cerca de las 11 de este miércoles, un grupo de taxistas que trabaja en la parada comenzó con una protesta contra el operativo. «Hace cinco horas que la Policía no me deja salir», dijo uno de los taxistas, y otro denunció que los relojes «los trajeron ellos (por los policías) en una caja».

También desmintieron ser parte de una mafia que les cobra a los choferes que quieren ingresar a Retiro para levantar pasajeros. «Si vemos a alguien que quiere cobrar coimas los sacamos a trompadas», dijeron, y pidieron que se controle a los autos que transportan pasajeros a través de la aplicación Uber.

«Todo taxista que quería venir a trabajar libremente no podía hacerlo si no pagaba la coima», dijo la ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, y agregó: «Además les ponían un sticker para identificar a quienes habían pagado y a los que no».

La funcionaria contó que descubrieron que había un mecanismo de adulteración de los relojes, que consistía en modificar el tiempo de caída de las fichas para cobrarles de más. Esto, agregó, sobre todo, ocurre con quienes vienen del interior y no conocen el valor de los traslados.

«Hay dos talleres cercanos comprometidos y se están revisando 97 taxis, porque se encontraron billetes falsos», siguió Bullrich, y luego confirmó: «Se trata de una organización y ya hay  cuatro detenidos».

Entre las medidas para combatir a las mafias de los taxis, desde marzo funcionan en el Aeroparque Jorge Newbery tótems que sirven para calcular el valor de las tarifas de los viajes. Los pasajeros ingresan el destino y la máquina, luego de hacer el cálculo, emite un ticket que determina qué es lo que debe cobrar el taxista.

Cuando se lanzó el sistema se dijo que entre marzo y abril estaría instalado en Retiro, en el aeropuerto de Ezeiza y en la terminal de Buquebús. Pero los conflictos que se generaron en Aeroparque, donde hubo marchas y quejas de taxistas, demoraron la implementación.

En febrero de este año, hubo nueve detenidos por asociación ilícita y extorsión al desbaratar una banda que operaba en el aeropuerto de Ezeiza. Se secuestraron armas y dinero en efectivo. Como en Retiro, sólo dejaban trabajar a los choferes que pagaban un canon.

Según explicaron fuentes de la investigación actual, están involucrados un integrante de la comisión directiva y un delegado del sindicato de peones de taxis, que son los que reciben la plata, $ 500 por semana, de los taxis a los que se les permite trabajar en la terminal.

Clarín ​pudo saber que fueron identificados como Ricardo Javier Precensio, de la comisión directiva del sindicato de peones de taxis, y Juan Carlos Retamoso, delegado del gremio.

«Si preguntamos cómo se trabaja en las paradas de taxis en Buenos Aires, todos van a decir que están compradas. Es lo que se permitió durante mucho tiempo, pero nosotros tomamos la decisión de terminar con esto», declaró Bullrich, y agregó: «Lo hicimos ahora porque hubo que realizar una tarea de inteligencia e investigación. Desde hace más de un año estamos trabajando para detectar quiénes son los responsables».

Mientras hablaba la ministra, en el exterior de la terminal la protesta crecía y de fondo sonaba un canto con insultos al presidente Mauricio Macri. 

Ahora, la investigación está a cargo del Juzgado Nacional en lo Criminal Y Correccional N° 4, a cargo de Martín Yadarola.

 

Fuente:

Clarín

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