Bahía Blanca: «Necesitamos que el usuario vuelva a subir al colectivo»

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El gerente de Bahía Transporte Sapem (BTS) aseguró que el servicio funciona «entre el 15 % y el 20 % de lo que es un mes habitual» y mencionó que «al abrirse tantas actividades esperábamos más flujo de pasajeros».

«Necesitamos que el usuario vuelva a subir al colectivo y que se vaya reactivando de a poco porque es complicado seguir funcionando así».

Federico Hartfield, gerente de Bahía Transporte Sapem (BTS), señaló que hubo un aumento de pasajeros respecto al mes pasado, aunque son cifras que lejos están de la normalidad previa a la llegada del coronavirus.

«Si bien subió con respecto a lo que veníamos teniendo en junio y julio, el aumento de pasajeros no fue demasiado. Estamos rondando entre el 15 % y el 20 % de lo que es un mes habitual, antes de la pandemia. Por lo que es complicado mantener un servicio con esa cantidad de gente», le contó Hartfield a La Nueva.

«Al abrirse tantas actividades en Bahía Blanca esperábamos más flujo de pasajeros, pero la verdad es que no se dio. Además, hay un desaliento por parte del Estado porque es un foco de contagio importante, entonces la gente elige otros medios de transporte y, lamentablemente, eso afecta directamente al sistema de transporte. Eso se ve en la mayor cantidad de autos y de bicicletas, porque se eligen medios alternativos», añadió.

Hartfield aclaró que reciben subsidios provinciales y nacionales y que desde el Municipio les anticiparon el que llega desde Nación, que está atrasado.

«Recibimos subsidio provincial, que está a valores fijos hace ya un par de años. Y estamos recibiendo un subsidio nacional que se incrementó en el último mes en un 15 %. La Municipalidad hizo un esfuerzo grande, ya que nos anticipa subsidios nacionales. Se paga todos los meses, con un acuerdo cuatrimestral que se renovó hasta agosto, pero todavía el Municipio no cobró los fondos del segundo cuatrimestre y sin embargo nosotros hicimos uso de ellos para poder seguir funcionando», sostuvo.

«Ahora, necesitamos que el usuario vuelva a subir al colectivo y que se vaya reactivando de a poco porque es complicado seguir funcionando así. La verdad es sin el usuario no nos alcanza para hacer frente a todas las obligaciones, teniendo en cuenta que el sistema de transporte tiene un costo fijo muy alto, sobre todo el salarial que es casi el 65 % de nuestros costos. Es algo que no podemos omitir, porque podemos bajar las frecuencias, el combustible y los repuestos e incluso, dar menos horas extras al personal, pero al salario le tenemos que hacer frente y sin ingresos, es complicado», agregó.

Por el momento, los recorridos se mantendrán y las frecuencias irán aumentando en la medida que se incrementa la necesidad del usuario.

«Cuando se declaró la emergencia del transporte, lo que se hizo fue un recorte de recorridos para seguir cubriendo los barrios, pero sacando kilómetros para que sea un paliativo ante esta situación. No se van a ampliar los recorridos; lo que sí vamos ampliando son las frecuencias. Arrancamos con una frecuencia muy baja al principio de la pandemia y hoy, que hay restaurantes, bares y demás, se incrementó bastante. Pero tenemos un límite que es no incrementar demasiado los costos porque no se equipara con la cantidad de gente que sube, entonces estamos en ese equilibrio finito», mencionó Hartfield.

En ese sentido, el funcionario contó que utilizan los datos que ofrece SUBE y lo manifestado por los conductores de los colectivos, ya que estos últimos «son un termómetro que sabe cuándo hace falta incrementar o bajar la frecuencia de acuerdo a la gente que van viendo».

Además, indicó que están en permanente contacto con la UTA y con la secretaría de Movilidad Urbana y Espacios Públicos «para, entre los tres, y las empresas privadas, tomar decisiones semana a semana e ir viendo cómo funcionamos de la mejor manera».

Por último, ante las nuevas ciclovías y el ensanchamiento de algunas veredas del microcentro y los problemas reportados por los vecinos últimamente —sobre todo a la hora de tomar el colectivo—, Hartfield aclaró que es debate que le corresponde al ámbito municipal.

«Nosotros trasladamos las inquietudes de los usuarios. Pero por ejemplo, en las calles donde se extendieron las veredas, se hicieron pequeñas dársenas donde el colectivo puede acercarse al cordón. Así, el problema está bastante bien resuelto y, por el momento, no hay tanta queja», dijo.

 

Fuente:

La Nueva

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