La Línea 216 tiene a su Papá Noel chofer que reparte caramelos en el recorrido

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Cada 24 de diciembre, Ariel Morelli hace su recorrido disfrazado y con sorpresas para la gente.

Lo que arrancó como un juego hace casi 10 años, se convirtió en una tradición. Ariel Morelliel chofer de colectivo de la Línea 216, cada 24 de diciembre hace su recorrido disfrazado de Papá Noel para entregar bolsitas con golosinas y alegrar a los niños del Oeste del GBA.

San Miguel, Merlo, Ituzaingó y Morón son algunos de los barrios que tiene en su recorrido una de las principales líneas de la región y muchos chicos de estas zonas recibirán una sorpresa por parte del colectivero.

No será un conductor cualquiera, será ni más ni menos que Papá Noel y dejará una huella en los que se crucen con su colectivo, el interno 382 de una de las líneas más importantes de la zona Oeste; al que el chofer también acondiciona especialmente para la ocasión, con ayuda de varios compañeros: «Es mi trineo bondi», se ríe.

La idea nació en 2011, entre él y un compañero. Era más modesta: ponerse un gorro navideño. «Nos gustó tanto la reacción de la gente al subir que año tras año fuimos agregando cosas; la barba, la peluca«, recuerda Ariel sobre los primeros pasos de su Papá Noel.

Con el tiempo, su compañero dejó de trabajar en la empresa, pero él siguió con la tradición hasta llegar a transformarse en el Papá Noel de la Línea 216 que todos los años sorprende a los pasajeros.

En equipo

Todo es mejor cuando se trabaja en equipo y esta no es la excepción. Las autoridades y sus compañeros de la empresa de transporte, su familia, sus vecinos y los mismos pasajeros habitué de la línea, ayudan a juntar las golosinas para que luego Ariel, con su familia y la ayuda de algunos vecinos, puedan armar las bolsitas.

Se necesita siempre de la colaboración de todos para juntar las donaciones y despúes para armar todo. «Hubo un año que llegamos a casi mil bolsitas, fue tremendo«, se emociona el conductor y vecino de Trujui, en el partido de Moreno.

Cuenta también que fue tanta la producción esa Navidad que salió el 23 de diciembre con la ayuda de su papá, que manejaba su camioneta, y de toda su familia que lo acompañó hasta barrios por fuera del recorrido de la 216 y al otro día continuó arriba de su colectivo como cada año.

Muy agradecido a las autoridades de la Empresa Línea 216 SAT que muchas veces no solo colaboran con la causa sino que le dan un permiso especial:  «Si cuando termino la vuelta me quedan bolsitas, mi patrón me presta el coche y sigo un rato más con un compañero que me acompaña por fuera del horario laboral».

Su familia no solo lo apoya y lo ayuda en todo sino también lo acompaña en el recorrido. Sus hijos y sobrinas también se suman a la causa y vestidos de duendes, reparten las golosinas a los pasajeros más pequeños.

La emoción no sabe de edades, y ver a Papá Noel regalando sonrisas por doquier eriza la piel de chicos y grandes. «Lo que genera en la gente es una locura, te piden fotos, es terrible. A veces se entusiasman más los adultos que los niños, lo cuento y se me pone la piel de gallina«, cuenta el chofer de 45 años entre lagrimas.

«Mi idea es renovar un poco el espíritu navideño en estos años complicados», remarca el chofer, a sabiendas de la compleja situación constante que se atraviesa. Si bien siempre existen donaciones, este año en particular fue más difícil que otros pero así y todo espera hasta los últimos días para seguir recolectando golosinas y armar la mayor cantidad de bolsitas posibles.

Papá Noel ya prepara su «Trineo bondi» para salir al ruedo y alegrar los corazones de grandes y chicos que crucen su camino. La Navidad se acerca y con ella llegan las sorpresas de Santa Claus. 

 

Fuente:

Clarín

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