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Metrobus 9 de Julio: 9 años de la transformación de la movilidad en Buenos Aires

En total se construyeron 18 Metrobus en la Argentina, con más de 3 millones de usuarios que, en promedio, se ahorran hasta media hora de viaje al día (unos 5 días al año)

Hace 9 años, cuando nos propusimos hacer el Metrobus en la 9 de Julio, el proyecto era un paso al futuro. Dar vuelta la avenida más emblemática de la ciudad para que los colectivos pasen por el medio, separados de los autos. ¿Van a cambiar la 9 de Julio? ¿Para qué? Estábamos convencidos de que, transformando la calle, le íbamos a transformar la vida a la gente.

Empezamos la obra y, seis meses después, los resultados llegaron. Todo el mundo tardaba menos. En colectivo, 200.000 personas se ahorraban 40 minutos al día para ir de una punta a la otra de la avenida. En estos 9 años, son 1500 horas en la vida de cada uno de ellos. De los conductores que pasan todos los días, del trabajador esencial que siguió usando el colectivo en la pandemia. Y también de los taxis y de los autos, porque ellos también viajan mejor.

Ya lo habíamos visto en otras ciudades y funcionaba. Teníamos que probarlo en Buenos Aires. Empezamos con el primero en la avenida Juan B Justo. Los resultados superaron lo que esperábamos, así que avanzamos en la 9 de Julio. No nos quedamos ahí: lo llevamos también al resto del país. En total se construyeron 18 Metrobus en la Argentina, con más de 3 millones de usuarios que, en promedio, se ahorran hasta media hora de viaje al día —unos 5 días al año.

Algunos de ellos son el Metrobus y Centro de Trasbordo de La Matanza, uno de los más extensos, con 16 kilómetros de recorrido y casi un cuarto de millón de usuarios por día; Calchaquí, en Quilmes; el de Florencio Varela; el del Oeste, en Morón; Ruta 8, en Tres de Febrero y San Martín; extensión ruta 8, en San Martín; el Metrobus Norte, el primero en cruzar la General Paz y los de Rosario, Santa Fe y Neuquén, en el interior.

Las mejoras no se limitaban a viajar más rápido: con el Metrobus sumamos iluminación de noche y de día y seguridad en los cruces. Construimos lugares más modernos, con mejor espacio público. Hicimos refugios para esperar el colectivo sentado y no mojarse abajo de la lluvia, accesibles para las personas con discapacidad y con carteles que te dicen cuándo viene el próximo colectivo.

Todo esto es calidad de vida porque es previsibilidad, nos podemos organizar para trabajar o para estudiar, llegar a horario y adueñarnos de nuestro tiempo para usarlo de la mejor manera. Años después implementamos la Red Sube o boleto integrado, el sistema de descuentos a partir del segundo y tercer viaje. Un beneficio adicional para los que más viajan en transporte público. En el primer año lo usaron 16 millones de personas, que viajaron con descuentos de entre el 50% y hasta el 75% de la tarifa.

Cuando hicimos el Metrobus en la 9 de Julio se dijo que destruíamos el espacio público. Terminamos sumando más verde, trasplantando y cuidando cada árbol y sumando infraestructura de calidad y tecnología. El Metrobus es mucho más que un cambio de carriles. También tiene un impacto ambiental increíble, con miles de toneladas de emisiones en dióxido de carbono que se reducen, porque los colectivos (y los vehículos en general) necesitan frenar y acelerar menos, se agiliza el tránsito, y por lo tanto emiten menos gases contaminantes.

Por eso seguimos construyendo más, como el que estamos haciendo en el bajo porteño y va a llegar hasta La Bombonera, o el que vamos a hacer en Mataderos, en la ciudad de Buenos Aires, y todos los que haga falta para seguir transformando la vida de la gente.

El objetivo sigue siendo claro, como hace diez años atrás: darle la prioridad al transporte público y la jerarquía que necesita, porque es en lo que nos movemos la mayoría en forma accesible, económica, sin congestionar el tránsito y contaminando menos. Tenemos que cuidarlo y potenciarlo porque lo necesitamos todos, y también la Ciudad: para ser más moderna, y estar más cerca del futuro.

En una Ciudad moderna que evoluciona, todo funciona mejor y las personas somos más independientes, los servicios son de calidad, tardamos menos viajando, sabemos cuándo vamos a llegar. Especialmente las mujeres, que somos las que más usamos el transporte público, las que más colectivos nos tomamos y las que más viajamos. El tiempo es clave para nuestra autonomía.

Empezando por la movilidad podemos transformar muchas cosas. El impacto inmediato en la vida de millones de personas es grandísimo. El Metrobus 9 de Julio transformó para siempre la movilidad en la Ciudad porque le sigue mejorando la vida a la gente y nos marca el camino de hacia dónde queremos ir.

 

Fuente:

Infobae

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